Empieza por tu día a día. ¿Cuánto tiempo quieres dedicar a peinarte? Un estilo debe acompañar tu rutina.

Trae dos o tres referencias y señala qué te gusta de cada una: el largo, el movimiento o el color. No necesitas conocer el nombre técnico.

Cuenta qué prefieres conservar y qué te gustaría cambiar. Tu profesional puede ayudarte a valorar las opciones según tu cabello, el mantenimiento y el tiempo disponible.